CENTENARIO 1922

 

Granada, 1922. El flamenco, dentro y fuera del barrio del Sacromonte, es un arte que se disfruta en toda la ciudad. Una serie de intelectuales de diferentes ámbitos de la cultura deciden protegerlo y, con ese objetivo, se embarcan en la aventura de crear el I Concurso de Cante Jondo de Granada, 1922.

 

Granada, 2020. El flamenco se ha desarrollado, la evolución es evidente y su crecimiento, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, es un hecho irrefutable. En este escenario aparece Milnoff, un festival flamenco que, inspirado en el certamen de 1922, comparte la misma finalidad que aquel: la puesta en valor de la raíz flamenca y, al mismo tiempo, una defensa del progreso y de la vanguardia artística.

 

El l Concurso de Cante Jondo supuso una revalorización del flamenco, se difundió y sirvió como referente a otros festivales de flamenco posteriores. El flamenco dejó de contemplarse como folclore y se convirtió en arte.

 

Ahora, casi 100 años más tarde, Milnoff recupera el espíritu que invadió las almas de estos intelectuales y se encargará de que el flamenco, por fin, ocupe el lugar privilegiado que se merece en la ciudad de la Alhambra, por y para todos, con la vista puesta en la fecha del centenario de esta efeméride.

elemento grafico milnoff

CENTENARIO 1922

 

Granada, 1922. El flamenco, dentro y fuera del barrio del Sacromonte, es un arte que se disfruta en toda la ciudad. Una serie de intelectuales de diferentes ámbitos de la cultura deciden protegerlo y, con ese objetivo, se embarcan en la aventura de crear el I Concurso de Cante Jondo de Granada, 1922.

 

Granada, 2020. El flamenco se ha desarrollado, la evolución es evidente y su crecimiento, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, es un hecho irrefutable. En este escenario aparece Milnoff, un festival flamenco que, inspirado en el certamen de 1922, comparte la misma finalidad que aquel: la puesta en valor de la raíz flamenca y, al mismo tiempo, una defensa del progreso y de la vanguardia artística.

 

El l Concurso de Cante Jondo supuso una revalorización del flamenco, se difundió y sirvió como referente a otros festivales de flamenco posteriores. El flamenco dejó de contemplarse como folclore y se convirtió en arte.

 

Ahora, casi 100 años más tarde, Milnoff recupera el espíritu que invadió las almas de estos intelectuales y se encargará de que el flamenco, por fin, ocupe el lugar privilegiado que se merece en la ciudad de la Alhambra, por y para todos, con la vista puesta en la fecha del centenario de esta efeméride.